Mostrando entradas con la etiqueta meaning of life. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta meaning of life. Mostrar todas las entradas

martes, 24 de septiembre de 2013

Los almendros

Los almendros están separados unos de otros unas decenas de pasos; pero para ellos, que están anclados al suelo, es una distancia infinita. Nunca pueden los almendros tocarse, nunca caminar ni estrecharse las manos.

Por esto los almendros decidieron crecer hacia arriba, porque no pueden hacerlo hacia los lados. Apuntan al cielo para dar lo mejor de sí.

Se criaron en tierra seca y aún así florecen con luces blancas. Dan frutos ásperos y duros como la tierra, que sólo pueden saborear los que más insisten.

Pero si esos frutos no son recogidos, cuesta que caigan, y los almendros no pueden crecer más alto, florecer más blanco y dar más frutos al año siguiente.


Creo que la vida es como los almendros: estar siempre solo, anhelando aquello que vemos tan próximo, pero inalcanzable; es dar lo mejor de sí en soledad, intentando ser feliz sin más que el sueño de crecer; es dar a los demás lo que se tiene, pero si uno no puede dar a los demás aunque lo desee con todas sus ramas, crecer deviene imposible.

domingo, 11 de noviembre de 2012

Un hombre no puede rendirse


Un hombre no puede rendirse. No puede porque la vida es una guerra estúpida y sangrienta en la que uno se ve envuelto sin saber por qué, con enemigos a todos lados, solo y abandonado. No decides estar ahí, no decides vivir. Por eso no puedes rendirte, nadie te ha preguntado si quieres luchar. No hay código ni treguas, no hay reglas, sólo puedes cubrirte de sangre. Ni siquiera la muerte es una opción, porque abandonar es una batalla contigo mismo que nunca vencerás. Estamos obligados a luchar sin sentido en este mundo cruel y absurdo, donde sólo brillan los que entienden que somos bestias arrinconadas, esclavas de sus instintos, y que debemos darlo todo por un tenue aliento de felicidad.

domingo, 4 de noviembre de 2012

Alguien como yo


- Quiero saber, ¿alguna vez has conocido a alguien como yo?

- ¿A qué viene esa pregunta?

- Quiero saber, eso es todo. Quiero saber si hay más gente como yo. Que tenga mis mismas dudas. Quiero saber si mi locura es normal o es algo que todos padecen. Si soy especial.

- ¿No será que quieres más bien el reconocimiento de los demás? Siempre estás buscando eso.

- Oh, bueno, quizá sí. Pero no me líes. Quiero saber si alguna vez has conocido a alguien como yo. Si no, no tiene mucho sentido tenerte a mi lado. De hecho, si no soy único, no tiene mucho sentido vivir. Quiero decir, existir. Ya sabes, cuando hablo de esta manera, todo el mundo cree que me voy a quitar la vida o algo por el estilo. No es eso, es sólo que la vida no tiene mucho sentido. Y tampoco creo que lo tenga siendo único. Pero bueno, dime, no me dejes hablando solo, siempre me pasa lo mismo.

- No entiendo qué quieres. Te comes mucho la cabeza. No me gustan estas conversaciones.

- Yo creo que en realidad sí debo ser único. Seguro que nunca has hablado con alguien de algo así. Y en cambio, para mí, estas conversaciones son normales. Entiendo que te pongan nerviosa, siempre lo hacen. Bueno, no quiero molestarte, pero me estoy buscando a mí mismo. Y me aprovecho de ti porque me conoces un poco.

- …

- En realidad me da miedo no gustarte. Lo del reconocimiento, sí, sería como una especie de eso. No quiero que hablando así te vayas. Pero es mi forma de hablar, de tanto en cuanto.

- ¿Y tú? ¿Alguna vez has conocido a alguien como yo?

- Uhm... No estoy seguro. No te conozco bien. Creo que puedes estar hecha de partes de otras personas. No me gustaría eso. Me gustaría que fueras única, aunque todavía no estoy seguro de si lo eres. Me gustaría que fueras única.

- …

- No quiero entristecerte, en realidad creo que eres bastante especial. Mucho. Por eso te he preguntado. Es como lo que me pasa a mí. ¿Soy único? Siguiendo con el miedo a que me dejes solo, creo que si eres capaz de mantener esta conversación, entonces sí eres especial. No te pido que la mantengas, no es una prueba. Hazlo sólo si quieres.

Lo que no quiero es que nos alejemos. Sólo quiero que seas única, y creo que si dejas de pensar un poco en mi locura, entonces lo serás. Que pienses tanto en mi locura me hace volverme loco. ¿No podemos ser, y ya está? Suéltate un poco y sólo dime, ¿alguna vez has conocido a alguien como yo?

- **.

martes, 31 de enero de 2012

Cuidarte

¿Cómo pude hacerte llorar?
¿Qué clase de hombre soy?
No me gusta verte llorar,
y no es porque me sienta mal.

Es porque sé que tengo que cuidarte,
estés donde estés,
porque cuidarte es cuidarme también a mí,
porque cuidarte es el sentido de mi vida,
y si no te cuido no creo que sirva para nada más.